
Bolitas
ClásicasRedonditas y esponjosas. Ideales para picar, acompañar el tinto o rellenar de queso extra.
Amasadas a mano con cuajada fresca, sal rosada del Himalaya y agua alcalina. Se hornean en tu propia cocina, doraditas y crujientes en 20 minutos.
Del congelador a la mesa en menos de media hora. Tú controlas el punto exacto de horneado.
Recíbelas listas, empacadas frescas y conservadas en frío para que duren semanas sin perder textura.
Directo del congelador a la freidora de aire a 200°C. Sin descongelar, sin complicaciones.
Salen crujientes por fuera, suaves y esponjosas por dentro. Como recién amasadas.
Tres ingredientes principales. Nada de conservantes, mejorantes ni polvos raros. La receta de siempre, hecha con lo mejor de hoy.
Del día, sin conservantes. Le da la textura esponjosa y el sabor lácteo característico.
Más de 80 minerales traza. Realza el sabor sin abusar del sodio refinado.
pH balanceado. Activa mejor los almidones de la yuca para una miga más suave.
Dos formas clásicas, la misma receta artesanal. La que prefieras se te antoja igual.

Redonditas y esponjosas. Ideales para picar, acompañar el tinto o rellenar de queso extra.

La forma de siempre, hecha a mano. Doraditas en las puntas y suaves al centro.
Cuatro pasos, ninguna receta que memorizar. Así de fácil.
Directamente del congelador. No las descongeles, así conservan mejor la forma.
Horno bien caliente. Ubícalas en la bandeja con papel mantequilla, con espacio entre cada una.
Bájale a 180ºC, déjalas hasta que estén doraditas por encima. El tiempo varía un poco según tu horno.
Espera 2 minutos, disfruta con chocolate, tinto o aguapanela. ¡Listo!
Cada bolsa trae 10 pandeyucas listas para hornear. Perfectas para el desayuno de la semana o para recibir visitas sin estrés.
Precio por bolsa. Sin sorpresas.
Horario 9:00 a.m. – 5:00 p.m.